sábado, 25 de septiembre de 2010

ANOREXIA: SEXUAL, SOCIAL Y EMOCIONAL



Hay adictos al sexo, al amor mal entendido, a las relaciones, fantasías, romance y codependencia.   No obstante,  hay otra adicción: la anorexia.
Como desorden alimenticio, la anorexia es definida como el rechazo compulsivo hacia la comida.

En el área del sexo y del amor,  la anorexia tiene una definición similar: es un rechazo compulsivo de dar y recibir nutrición social, sexual y emocional.

ALGUNAS FORMAS DE ANOREXIA SEXUAL, SOCIAL Y EMOCIONAL
Algunos de nosotros podemos estar sin tener relaciones sexuales o hemos estado sin ningún tipo de relación durante años. O podemos estar sin relaciones y tener dificultad de estar próximo emocionalmente.  Podemos ser aquellos que, fuera de las reuniones no somos muy sociables.  O también del tipo de los que no tienen amigos íntimos. Podemos conocer a muchas personas, pero ninguna que nos sea próxima.  O tener relaciones intimas apenas con ciertas personas, nuestros hijos por ejemplo, pero manteniendo una distancia de las demás personas.  Existen muchas otras formas de anorexia.  Pero independientemente de cada caso particular, de alguna forma acentuada, anorexia sexual es también mantenerse lejos de experimentar el amor.

PARA LOS QUE SE IDENTIFICARON CON LA ANOREXIA SEXUAL, SOCIAL Y EMOCIONAL.
Como anoréxicos o personas con tendencias anoréxicas, podemos tener una amplia variedad de sentimientos y reacciones. Algunos de nosotros, nos sentimos sobrecargados y asfixiados en actividades sociales.

Otros estamos sin relaciones, pero dentro de un gran número de personas, para así mantenerse lejos de la  intimidad con cualquier persona individualmente, somos pasionales apenas en alguna área: podemos ser dedicados emocionalmente por ejemplo, pero nos mantenernos sexual o socialmente inaccesibles.
Así como nuestros sentimientos pueden variar mucho, de la misma manera sucede con nuestros patrones de comportamientos. Para algunos de nosotros, la anorexia puede significar un miedo paralizante de llamar por teléfono. Algunos de nosotros se sienten bien en situaciones particulares como en el local de trabajo, donde normalmente la intimidad no es valorizada, pero nos vemos distantes con la familia o los amigos. Otros de nosotros usamos el alcohol o las drogas para  volvernos retraídos emocionalmente. O usamos esas substancias para sentirnos audaces, sexual, emocional o socialmente; mientras que en el  fondo evitábamos el contacto significativo con los demás. De esa forma, usamos otras dependencias para practicar nuestra anorexia.

LA ANOREXIA SEXUAL Y EMOCIONAL PUEDE SER DIFICIL DE RECONOCER
La anorexia es una forma de adicción al sexo y al amor mal entendido, pero frecuentemente es difícil de detectar. Otras formas de la adicción pueden ocultar la anorexia. En verdad, ella puede estar tan camuflada que la persona ni siquiera percibe que está presente. La promiscuidad sexual por ejemplo, puede en el fondo, esconder una fuga de la intimidad. La codependencia misma, tiene una apariencia de relación, pero puede en verdad, esconder una resistencia para relacionarse de verdad.

La anorexia se esconde detrás de una adicción (sexual, alcohol, drogas). ¡Existen, está claro!, anoréxicos que son conscientes de sus formas de anorexia. Pero hay otros  que no tienen conciencia de lo que pasa en sus vidas en materia del sexo, relaciones y comunicación social. Muchos de nosotros ni siquiera imaginan lo que es posible tener. Algunos de nosotros, por ejemplo, saben que pueden dar amor, pero no tienen ninguna idea de que pueden recibirlo. Otros apenas saben lo que es responder a las necesidades de los demás, pero no saben lo que sus propias necesidades pueden ser. Algunos  nunca conocieron la alegría de estar en sociedad, la intimidad honesta o la reciprocidad emocional.  No tienen noción de esas cosas.  Enfrentados con la idea de satisfacer solo  nuestras propias necesidades, nos sentimos confusos, pues no sabemos ni siquiera enumerarlas.  
La Anorexia no es solo miedo a la intimidad.  De alguna manera, todo ser humano tiene miedo a la intimidad, pues la timidez, la modestia y el sentido de privacidad son características humanas naturales. 
Los anoréxicos sexuales hacemos del miedo a la intimidad una actitud constante, que opera automáticamente.  Y la anorexia puede ocurrir de forma silenciosa, completamente camuflada.
Del mismo modo que existen formas obvias de practicar la anorexia, también existen formas discretas y sutiles. Algunos anoréxicos pueden no ser adictos de ninguna otra forma. De todos  modos, bajo la superficie, la anorexia es una adicción activa: consiste en no hacer algo, no hacerlo y no hacerlo.
No confiar, no comprometerse, no entregarse.  De esa forma, al contrario de cuando se toma una bebida o droga, los síntomas de la anorexia son obscuros, no activos.  Asimismo los anoréxicos no actúan hacia afuera, actúan hacia adentro, rehusándose a salir
.  Después de todo, la anorexia se mantiene por la negación laboriosa de permitirse la acción. Externamente el anoréxico puede parecer completamente tranquilo, internamente puede sentirse tranquilo también. Y así mismo el patrón de anorexia puede permanecer invisible.  De esa forma el no conocimiento de la misma puede convertirla en más difícil de reconocer.
La anorexia es una gran farsante.  Ella puede parecerse a la timidez, modestia o reserva natural.  Igualmente esconderse detrás de la extroversión o encanto, ella frecuentemente persiste.  Ella puede así mismo dar una impresión de pureza espiritual.  La anorexia puede estar latente por años, esté presente o no. Un día, de pronto,  los anoréxicos comienzan a percibir que han vivido por un largo tiempo sin amor.

Observamos la ausencia de proximidad en ciertas áreas de nuestras vidas; y también que estamos enganchados a una actitud de gran miedo hacia los demás, es una estrategia de mantenerlos a distancia.  Independientemente de que la  anorexia sea social, sexual o emocional, reconocemos el hecho de que no estamos experimentando el dar y recibir amor, que es tan precioso para la vida humana.
Al hacernos conscientes de esa falta de amor en nuestras vidas, podemos estar tentados a cambiar nuestra conducta.  Si descubrimos que no podemos cambiarla, podemos llegar a conclusiones de que somos adictos a eso: era una conducta en la cual nos envolvíamos repetidamente en que no podíamos parar a pesar de sus consecuencias.


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