lunes, 21 de abril de 2014

QUÉ ES ADICTOS AL SEXO Y AL AMOR ANÓNIMOS?


Adictos al sexo es una fraternidad que se basa en el programa de los doce pasos de Alcohólicos anónimos.

Es una sociedad de ayuda mutua, abierta a personas de cualquier edad  u orientación sexual.
Entre sus miembros se encuentran tanto los que experimentan una necesidad compulsiva de sexo,
como aquellos con un apego desesperado a una sola persona.


Todos los miembros tenemos en común un patrón obsesivo/compulsivo, sea sexual o emocional
(o ambas cosas a la vez), a través del cual las actividades y las relaciones se vuelven cada vez más destructivas  y afectan a todos los aspectos de nuestra vida - la carrera, la familia y el concepto de amor propio.

Aunque fueron alcohólicos recuperados los que fundaron Adictos al sexo
y aunque su programa se inspira  además en el de A.A.,  a nuestras reuniones puede asistir cualquier persona que crea que tiene ese problema, independientemente  de que haya sufrido previamente de alcoholismo o drogadicción o no. 



Adictos al sexo se fundó en Boston en 1976. Los miembros fundadores eran personas que habían llegado a la conclusión de que el sexo, el coqueteo, el amor romántico y la dependencia emocional estaban afectando a sus vidas de la misma  forma en la que el alcohol y las drogas lo habían hecho.

Su experiencia les mostraba que ni la promiscuidad sexual  ni el cultivo habitual de relaciones  destructivas se podían vencer empleando solamente la fuerza de voluntad.

Muchas historias típicas tienen como protagonistas a  personas que visitaban asiduamente ciertos lugares, pese a repetidos contagios de enfermedades venéreas y el miedo a ser  descubiertos por sus familias.

A otros les resultaba imposible dejar las relaciones destructivas y si lo hacían se encontraban
al poco tiempo en otras igual de perjudiciales.

Otros, finalmente, se dedicaban a actividades sexuales en solitario. A pesar de la relativa "juventud" de esta asociación,  muchas personas han encontrado al fin la esperanza y el restablecimiento al compartir sus experiencias con los otros miembros.

Algunos de estos auto-diagnosticados Adictos al sexo mal entendido comprueban, por primera vez en su vida, que son capaces de mantener relaciones de compañerismo y satisfactorias. Y lo que es más importante,  solos o con pareja, estos miembros en vías de recuperación poseen una nueva visión de la libertad y dignidad personal.  Algunos afirman que sin el apoyo de  nuestra fraternidad, el dilema de tener que elegir entre la soledad aguda  y el aislamiento, por un lado, y las relaciones y  actividades adictivas por el otro, les hubiera llevado al suicidio.


¿QUE ES LA ADICCIÓN AL SEXO Y AL AMOR?


Adictos al sexo considera que la adicción al sexo y al amor mal entendido es una enfermedad progresiva que no desaparece, pero que como muchas otras se puede "detener". Puede manifestarse de diferentes formas —incluyendo (pero sin limitarse a ella)  una necesidad compulsiva de sexo, una dependencia extrema de una o varias personas y/o una preocupación crónica por el romance,  el coqueteo o la fantasía.

Existe un patrón obsesivo/compulsivo sexual o emocional (o ambos a la vez), en el que las relaciones
o actividades sexuales amenazan cada vez más la carrera, la familia y al respeto a sí mismo.
Si a la adicción al sexo y al amor mal entendido no  se le da tratamiento, las consecuencias que produce empeoran.
Sin embargo, si seguimos un  programa sencillo que ha demostrado su eficacia en muchos hombres y mujeres con la misma enfermedad,  podremos recuperarnos.


En Adictos al sexo., aprendemos a aceptar la realidad de tener esta adicción y nos rendimos a cualquier concepto de  que la podemos controlar exitosamente en base a fuerza de voluntad y sin ayuda. Admitiendo nuestra impotencia  ante esta enfermedad,  suspendemos nuestro comportamiento adictivo y recurrimos a la guía de un Poder más  grande que nosotros mismos,  hacemos la reparación de los daños que les causamos a los demás,  y reconstruimos nuestras vidas físicamente, mentalmente,  espiritualmente y emocionalmente.

ADICTOS AL SEXO Y AL AMOR - QUITO


Adictos al sexo mal Anónimos (Adictos al sexo.) es una fraternidad cuyo fundamento son los doce pasos y las doce tradiciones.  Está basada en el modelo patrocinado por Alcohólicos Anónimos.



El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la esclavitud que la adicción al sexo y al amor mal entendido crea. Adictos al sexo Se sostiene a través de las aportaciones voluntarias de los miembros y es gratuita para aquellos que lo necesitan. Utilizamos cuatro recursos básicos para combatir las consecuencias perniciosas que la adicción al sexo y al amor mal entendido produce: El deseo de interrumpir nuestro comportamiento en lo que respecta al sexo y al amor, día a día,  basándonos en la lista personal de actividades adictivas que hemos redactado.

La posibilidad de pedir ayuda a los miembros de la asociación.
Practicamos los doce pasos del programa de recuperación para alcanzar la sobriedad sexual y emocional.
Establecemos una relación con un poder superior a nosotros mismos, el cual puede guiarnos y sostenernos durante  el proceso de recuperación.  Como fraternidad, Adictos al sexo no opina sobre temas ajenos y evita las controversias.


No está vinculada a ninguna otra asociación, movimiento o causa, religiosa o secular. Nos une, sin embargo, un objetivo común: recuperarnos de la adicción al sexo y al amor mal entendido: Encontramos un común denominador en el carácter obsesivo y compulsivo de nuestras conductas, lo que convierte las diferencias de sexo o de orientación sexual en algo secundario. Necesitamos proteger con especial cuidado el anonimato de nuestros miembros. Además, tratamos de evitar atraer la curiosidad indebida de los medios de comunicación hacia Adictos al sexo en su conjunto.

SI ASISTE A NUESTRO PROGRAMA....

FRONTERAS DE LA REUNIÓN



Por favor pedimos a los asistentes tomar en cuenta las siguientes normas para llevar a cabo la junta de una forma correcta, segura y respetuosa:

- Por favor apaguen sus celulares.
- No interrumpimos cuando una persona esté hablando
- Escuchamos con respeto a lo que tienen que decir las otras personas
   y compartimos nuestra experiencia cuando sea apropiado.
- Toda participación es voluntaria.
- No estamos obligados a hablar si no deseamos hacerlo.
- No damos concejos a menos que se nos pida.
- Nos concentramos más en la solución que en el problema.
- Una junta no es terapia de grupo debido a que no somos profesionales terapistas.
- Al compartir nos dirigimos a todo el grupo, no a una o dos personas.
- Al compartir acerca de nuestra recuperación utilizamos las palabras “yo” o “nosotros”
   en lugar de “usted” o “ustedes”.
- Procuramos no utilizar un lenguaje ofensivo.
- Nosotros no juzgamos, no criticamos, ni nos comparamos.
- En caso de que una persona esté haciendo daño a terceros, si le advertimos sobre las      consecuencias de sus actos.
- Procuramos la práctica del anonimato y la confidencialidad para que la junta sea un lugar    seguro para los asistentes.
- Generalmente utilizamos sólo el primer nombre en el grupo para garantizar el anonimato.
- Sugerimos que el asistir a las reuniones sea una prioridad en nuestras vidas.

EL ANONIMATO - PARTE ESENCIAL DE NUESTRO PROGRAMA

12 TRADICIÓN - EL ANONIMATO: El anonimato es el fundamento espiritual de nuestras tradiciones y nos recuerda que debemos siempre anteponer los principios alas personalidades.
Lo que se dice tanto en las reuniones como en las conversaciones particulares entre los miembros es confidencial

Los miembros no contamos a ninguna otra persona lo que escuchamos sobre las intimidades que nos cuentan en base a la confianza.

Lo que vimos o qué se dijo en la junta se trata como un asunto confidencial y no se comenta con personas que no sean miembros del grupo.

Todo lo que se habla en el grupo, queda dentro del grupo.



SÉPTIMA TRADICIÓN: El sostenimiento económico de cada grupo corre a cada cuenta del mismo. Nos negamos a recibir contribuciones exteriores.

lunes, 12 de agosto de 2013

LA ADICCION AL SEXO Y AL AMOR MAL ENTENDIDO



La adicción al sexo y al amor mal entendido es una enfermedad progresiva que no desaparece, pero que  se puede "detener".  Puede manifestarse de diferentes formas —incluyendo (pero sin limitarse a ella)  una necesidad compulsiva de sexo, una dependencia extrema de una o varias personas y/o una preocupación crónica por el romance,  el coqueteo o la fantasía.

Existe un patrón obsesivo/compulsivo sexual o emocional (o ambos a la vez), en el que las relaciones  o actividades sexuales amenazan cada vez más la carrera, la familia y al respeto a sí mismo.  Si a la adicción al sexo y al amor mal entendido no  se le da tratamiento, las consecuencias que produce empeoran.

La experiencia  de los adictos al sexo y al amor mal entendido les mostraba que ni la promiscuidad sexual  ni el cultivo habitual de relaciones  destructivas se podían vencer empleando solamente la fuerza de voluntad.

Muchas historias típicas tienen como protagonistas a  personas que visitaban asiduamente ciertos lugares, pese a repetidos contagios de enfermedades venéreas incluso VIH SIDA y el miedo a ser  descubiertos por sus familias.
 

A los adictos al sexo y al amor mal entendido  les resulta imposible dejar las relaciones destructivas y si lo hacen se encuentran  al poco tiempo en otras igual de perjudiciales.  Otros, finalmente, se dedican a actividades sexuales en solitario.

CARACTERÍSTICAS DEL ADCITO AL SEXO  Y AL AMOR MAL ENTENDIDO  


I-Como no sabemos relacionarnos con los demás, ni donde empieza una cosa ni termina la otra,  mantenemos relaciones sexuales y/o nos vinculamos afectivamente  o sexualmente sin conocer a las personas.


II-Por miedo al abandono y a la soledad, prolongamos y reanudamos relaciones destructivas;  nos ocultamos a nosotros mismos y a otros, nuestra enorme dependencia de los demás y nos aislamos y sentimos cada vez más separados de amigos, personas que amamos, de nosotros mismos y de Dios.


III-El miedo a no tener suficiente amor y sexo nos lleva a buscar obsesivamente.
Nos   vemos en una relación tras otra, a veces con varias personas al mismo tiempo.


IV-Confundimos el amor con la necesidad afectiva, con la atracción sexual y física, con la lástima por alguien y/o con la necesidad de alguien a quien solucionarle los  problemas o que nos solucione los nuestros.
 

V-Cuando estamos solos nos sentimos vacíos e incompletos y aunque nos da miedo la intimidad y el compromiso, buscamos sin cesar relaciones y contactos sexuales.

VI-Transformamos la tensión, la culpa, la soledad, la ira, la vergüenza, el miedo y la envidia en deseos sexuales. Utilizamos el sexo o la dependencia emocional como  sustitutos del cariño, cuidado y afecto que otros obtienen en el seno de una relación sana.

VII-Utilizamos el sexo y los enredos emocionales para controlar a los demás.

VIII-Las obsesiones o las fantasías románticas o sexuales nos paralizan y nos impiden  concentrarnos en nuestras tareas diarias.

XIX-Evitamos las responsabilidades que tenemos hacia nosotros mismos vinculándonos a personas que no nos corresponden o no nos hacen caso.

X-Seguimos siendo esclavos de la dependencia emocional, del coqueteo romántico o de actividades sexuales compulsivas.

XI-Para evitar que nos hagan daño evitamos toda relación íntima, confundiendo la anorexia sexual y emocional con la recuperación.

 XII-Atribuimos cualidades mágicas a los demás, los idealizamos y los perseguimos, para luego responsabilizarlos de que nuestras fantasías y expectativas no se han cumplido.

Al darnos cuenta de hasta qué punto la adicción domina nuestras vidas, descubrimos cuán necesitados estamos de la sabiduría colectiva y del programa que los doce pasos encarnan.

Los patrones individuales de la adicción al amor mal entendido y al sexo varían.

Los patrones de recuperación también.
Normalmente la recuperación de las conductas adictivas significa recobrar la  posibilidad de elegir,  la salud y la dignidad

LOS SÍNTOMAS DE LA RECUPERACIÓN

I-Tratamos de establecer una relación diaria con un Poder Superior, ya que nos damos cuenta de que no estamos solos en los esfuerzos por curarnos de nuestra adicción.

II-Estamos dispuestos a arriesgarnos a que nos hieran, ya que nuestra fe en un Poder Superior nos ha devuelto la confianza.

III-Renunciamos, día tras día, a nuestra estrategia vital y a nuestra obsesión por la búsqueda de coqueteo sexual y romántico y de dependencia emocional.

IV-Aprendemos a evitar situaciones que puedan ponernos en peligro físico, moral, psicológico o espiritual.

V-Aprendemos a aceptarnos y a querernos, a responsabilizarnos de nuestras vidas
y a ocuparnos de satisfacer nuestras necesidades antes de involucrarnos con otros.

VI-Estamos dispuestos a pedir ayuda, nos atrevemos a arriesgarnos a que nos hieran
y aprendemos a confiar y aceptar a los demás.

VII-Tratamos de elevar nuestra escasa autoestima y de eliminar el malestar que se deriva de ésta,  así como el miedo a que nos abandonen y a la responsabilidad. Aprendemos a sentirnos cómodos con nosotros mismos en soledad.

VIII-Comenzamos a aceptar nuestras imperfecciones y errores como algo propio del ser humano, corregimos nuestra vergüenza y perfeccionismo al tratar de corregir nuestros defectos.
XIX-Comenzamos a sustituir las formas autodestructivas de expresar emociones y sentimientos por la sinceridad.

X-Somos sinceros al expresar quiénes somos, incorporamos una intimidad auténtica a nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás.

XI-Empezamos a valorar el sexo como resultado de la comunicación, compromiso, confianza y cooperación que se dan en el seno de la relación con nuestra pareja.

XII-A medida que participamos en el proceso de restablecimiento, día tras día, vamos recuperando el sano juicio.

Algunos adictos  afirman que sin el apoyo de  un programa de apoyo, el dilema de tener que elegir entre la soledad aguda  y el aislamiento, por un lado, y las relaciones y  actividades adictivas por el otro, les hubiera llevado al suicidio.

domingo, 18 de marzo de 2012

RELACIONES TOXICAS QUE PUEDEN LLEVARTE A LA MUERTE .

 
 


Hola soy Jorge, originario de Tiquisate (lugar de la costa sur de Guatemala) y nacido en 1970. Hoy quiero contar la historia de un amor que casi me lleva a la tumba; antes  déjame comentar que vengo de una familia disfuncional, un padre alcohólico y una madre sobreprotectora, siendo el mayor de dos hermanos siempre sentí en mi la responsabilidad de brindarle a mi hermano menor y a mi madre el cariño que mi padre jamás nos dio, en una cultura machista típica de nuestros abuelos, padres, pueblos, fue donde me crie y como la mayoría, me deprimía pues no aceptaba mi orientación sexual, pero el tiempo paso y un buen día ya cumplidos los 20 años decidí irme de casa y emigrar a la cabecera departamental de Escuintla, atrás dejaba a mi familia, a los pocos amigos que tuve, en fin llegaba a un nuevo lugar con sueños y con la esperanza de encontrar un amor, ese motor que me hiciera encontrarle un nuevo sentido a mi vida  y vaya que lo encontré.

Lo conocí en una de esas calles que conducían de mi trabajo a mi casa, en realidad siempre fui tímido así que me llené de alegría encontrar una persona que se había dignado a hacerme platica durante mi camino, y no paso más de una semana en que nos hiciéramos novios, a las dos semanas ya estábamos viviendo juntos, en realidad el era mi primer hombre sexualmente hablando, mi primer amor, el único hombre que me hizo ponerme frente a la muerte, su nombre era José (nombre ficticio).

Me fascinaba perderme en sus intensos ojos verdes y su sonrisa 9 años mayor que yo me hacía sentir protegido, sentí que estaba recibiendo el amor y la protección que mi padre jamás me dio.

José venia de padres que lo habían abandonado, se había criado en casa de una tía donde jamás le demostraron afecto, así que cuando me encontró pensó que yo era de su propiedad y yo con una personalidad minada por la falta de amor de mi padre y la sobreprotección de mi madre no dude en permitirle que hiciera de mi vida el infierno más grande de mi vida.
Los primeros meses todos era de maravilla, fue al 4to mes cuando por accidente derrame un vaso de café sobre su pierna que recibí la primera bofetada, pensé que me lo merecía por mi gran error y por no poner atención a lo que hacía.

Empecé a tenerle miedo y eso solo me hizo verlo más grande y yo verme más pequeño, los días que siguieron fueron un desastre total, sus celos empezaron a salir a flote y recibía un golpe cada vez que volteaba a ver a alguien así fuera sin intención, el hombre aquel que conocí se había perdido ahora yo vivía con un demonio.

El tiempo paso, psicológicamente empezó a atormentarme con frases como: “sos feo”  “tu familia no te quiere”  “no tenes a nadie más que te quiera”  “sos solo mío y de nadie más”  “si no sos para mi prefiero verte muerto antes que con otro” Y aunque escribirlo es fácil, vivirlo fue todo lo contrario.

Dos años habían pasado cuando me detuve frente a un espejo,  contemple que mi cuerpo y mi cara no eran ya las de un hombre enamorado, los moretones en mi  espalda ya era algo normal y en algún momento sus golpes dejaron de dolerme, en realidad me creí todo aquello que me dijo, todas esa frases que me decía  minaron mi autoestima, mi personalidad.

Las noches de depresión que durante mi adolescencia tuve por no aceptarme en mi condición de homosexual no eran nada a las interminables noches que había vivido a su lado, en realidad dormir con él me daba miedo, verlo despierto me daba miedo, oír su voz me daba miedo. Yo casi con 22 años parecía un señor cansado, viejo y arrugado.

No fue fácil salir de ese patrón de vida al que me había acostumbrado, hasta sentía que merecía lo que estaba viviendo, ya no tenía confianza en nada y mi mente solo divisaba un futuro negro y sombrío, pensé que jamás saldría de ese abismo.

Llegue a pensar “solo seré feliz si lo asesino, pero iré a dar a la cárcel y ya no quiero sufrir, será mejor suicidarme así se termina todo, no tengo familia que me quiera, no tengo amigos pues los pocos que tenia se habían ido por los celos enfermizos de José, en fin nadie llorara o sentirá mi ausencia”

Pero siempre el destino pone Ángeles en nuestro camino, no todo estaba escrito para mí,  de pronto un vecino que también vivía en los apartamentos donde alquilábamos me invito a una asociación donde llegaban personas codependientes, habían psicólogos que trataban los casos de las personas, otros codependientes que compartían sus historias; claro que ausentarme de la casa por un rato significaba una paliza, pero valía la pena correr el riesgo, valía la pena y yo empecé a aceptarme, a quererme.  Aprendí a verme frente a un espejo y a descubrir que tenía que amarme mucho mas.

Dos meses después de estar en terapia de grupo e individual decidí  que yo no necesitaba ser maltratado para poder sentirme amado, en realidad yo era el único responsable de mi vida y no podía seguir permitiéndole a José que me siguiera maltratando, así que me arme de valor y tome el dinero que había ahorrado y llegue a casa dispuesto a marcharme lejos donde no pudiera encontrarme pues aun sus amenazas me hacían tenerle miedo aunque no tanto como antes, pero al llegar comencé a sentir lástima por él.
¿Quien le haría de comer? ¿Quién ordenaría su ropa? ¿Quién lo cuidaría cuando el enfermera?

Mi niño interior aun en  proceso de sanación sentía miedo, y lo expresaba haciéndome sentir mal por querer abandonar a mi verdugo.
Tontamente decidí quedarme, si,  decidí quedarme, por un mes más y en ese mes recibí  tres palizas por parte de José, una parte de mí, estaba furiosa por no hacer nada y otra parte me decía, no te vayas, ¡nadie más te quiere! ¿Que harás solito? Quédate, haces bien al quedarte.

Pero no hay mal que dure cien años ni tonto que aguante, el 31 de marzo de 1,992 salí  a comprar al súper y al tardarme José salió a buscarme  y aunque yo estaba ya en el pasillo de los apartamentos me tomo del cabello y me tiro al piso, empezó a patearme en la cara y en el abdomen, pero algo dentro de mi sucedió, sentí por mi cuerpo recorrer algo  caliente y en realidad una nube negra cubrió mi mirada, no sé en qué momento me levante y me abalance sobre José.

Lo último que recuerdo es que el mismo vecino que me llevo a la organización para codependientes fue quien se metió entre José y yo, de no haber llegado el,  creo que hubiera asesinado a José, y así lleno de sangre  y sin lavarme ni nada, entre al apartamento, tome mi dinero y me fui, deje todo lo material que juntos habíamos construido en casi 3 años de relación.

Atrás dejaba el tormento, el infierno… dentro de mi algo saltaba de felicidad y aunque sentía miedo porque en verdad lo sentía, no sé de donde me arme de valor y me fui,  decidí empezar una nueva vida.

No fue fácil, tuve que mudarme a otra localidad, encontrar otro trabajo, pero en la medida que empecé a amarme y a valorarme pude ir venciendo cada obstáculo, ahora soy otro; literalmente soy otro.

10 años han pasado; ahora vivo feliz, contento, soy responsable de mis actos, de mi vida y entendí que hay lecciones duras pero al final la enseñanza es muy buena. No estoy justificando la violencia que José utilizo en mi contra, solo estoy diciendo que YO FUI QUIEN PERMITIO QUE LAS COSAS SUCEDIERAN DE ESA MANERA.

Pero aprendí; si,  aprendí.
“EL AMOR EMPIEZA POR MI.  SI YO NO ME AMO,  NADIE MAS LO HARA Y NO SE TRATA EN ESTA VIDA DE BUSCAR QUIEN ME AME; SE TRATA DE ENCONTRAR A ESA PERSONA HONESTA CON QUIEN COMPARTIR EL AMOR Y LA FELICIDAD QUE HAY DENTRO DE MI; ESA PERSONA QUE TAMBIEN SE AME Y QUE BUSQUE A ALGUIEN CON QUIEN COMPARTIR  EL AMOR Y LA FELICIDAD QUE YA EXISTE DENTRO DE ELLA”

Por Jorge Barrios.

domingo, 25 de diciembre de 2011

AUTODIAGNOSTICO PARA SABER SI TIENES PROBLEMAS CON LA ADICCION AL SEXO Y AL AMOR MAL ENTENDIDO

Estas preguntas que vienen a continuación están pensadas para ayudarle a identificar posibles síntomas de la adicción al sexo y al amor. No pretenden ser un método de diagnóstico infalible y las respuestas negativas a las mismas no indican ausencia de enfermedad. Muchos adictos obedecen a modelos de conducta muy diferentes entre sí, lo que puede resultar en diferentes formas de enfocar o responder a las mismas. A pesar de ello hemos descubierto que las preguntas concisas y precisas son tan útiles para
el autodiagnóstico como las explicaciones extensas a la hora de dar a conocer en qué consiste la adicción al sexo y al amor.

Somos conscientes que el diagnóstico es un asunto muy serio y a la vez muy personal.
Esperamos que le resulten útiles.


PREGUNTAS:

¿Ha tratado alguna vez de poner un límite a sus actividades sexuales o a la frecuencia con la que ve a alguien?
¿Le resulta imposible dejar de ver a una persona concreta aunque sepa que esto sólo le perjudica?
¿Le da miedo que alguien descubra sus actividades sexuales o románticas?
¿Necesita ocultárselas a los demás: amigos, familiares, compañeros de trabajo, psicólogos, etc.?
¿Llega lo sexual y romántico a producir en usted un estado de trance?
¿Llega lo sexual y romántico al extremo de hundirlo?
¿Ha tenido relaciones sexuales en momentos, lugares o con personas poco adecuadas?.
¿Hace promesas o se impone normas de conducta que luego ve que no puede cumplir?
¿Ha mantenido o mantiene relaciones sexuales con alguien con quien no le apetece?
¿Cree que el sexo o una relación amorosa puede hacer su vida más placentera?
¿Se ha sentido alguna vez "obligado" a mantener relaciones sexuales?
¿Cree que alguien puede transformar su vida y/o solucionarle sus problemas personales?.
¿Tiene una lista, escrita o de cualquier otra forma, con el número de parejas que ha tenido?.
¿Cuando está separado de su pareja sexual, le invaden sentimientos de inquietud o desesperación?
Ha perdido cuenta del número de personas con el que ha mantenido relaciones sexuales?
¿Siente una necesidad desesperada de amante, "dosis" de sexo o futura pareja?
¿Ha tenido o tiene relaciones sexuales sin pararse a pensar en las consecuencias. (p.ej... el peligro de que le descubran, el riesgo de contraer herpes, gonorrea, SIDA, etc.?)
¿Reincide una y otra vez en relaciones sexuales que no le convienen?
¿Cree que su valía dentro de una relación radica en su aportación sexual o en el apoyo emocional que usted proporciona?
¿No se siente vivo "de verdad" a menos que se encuentre en compañía de su pareja sexual o amor romántico?
¿Cree que tiene un derecho especial a disfrutar del sexo?
¿Se encuentra en una relación de la que no puede salir?
¿Ha puesto alguna vez en peligro su estabilidad financiera o su posición social por perseguir a alguien?
¿Cree que los problemas que experimenta en su vida amorosa se deben a que no disfruta del tipo de relación sexual "adecuada", a que carece de ella o a que continúa estancada con la misma persona?
¿Ha destruido o puesto en peligro por sus aventuras alguna relación seria en alguna ocasión?
¿Cree que su vida carecería de sentido sin enredos amorosos o aventuras sexuales?
¿Se ha sorprendido alguna vez coqueteando o convirtiendo a alguien en un mero objeto sexual, incluso sin que esta fuera su intención?
¿Afecta su conducta sexual o romántica a su reputación?
¿Trata de solucionar o de huir de los problemas de la vida a través del sexo o de las relaciones amorosas?
¿Le preocupa la masturbación por su frecuencia, las fantasías de que la acompaña, los objetos que usa o los lugares en que la practica?
¿Practica el exhibicionismo o el "fisgoneo" (atisbo) en formas que le producen ansiedad o dolor?
Para alcanzar un nivel aceptable de alivio físico y emocional, ¿necesita cada vez más una mayor variación en sus actividades sexuales y románticas e invertir una dosis cada vez mayor de energía y esfuerzo?
¿Necesita "estar enamorado" o el sexo para sentirse un hombre o una mujer de verdad?
¿No considera que su conducta en el terreno sexual y amoroso no es acaso tan absurda como machacarse la cabeza contra un muro? ¿No termina agotado?
¿Le resulta imposible concentrarse en otros aspectos de la vida a causa de los sentimientos o pensamientos que tiene por otra persona o por el sexo?
¿Le obsesiona alguna persona o algún acto sexual concreto aunque estos pensamientos le ocasionen dolor, ansiedad o malestar?
¿Ha sentido alguna vez deseos de interrumpir o al menos limitar sus actividades sexuales o románticas durante un cierto periodo de tiempo? ¿Ha deseado en alguna ocasión ser menos dependiente emocionalmente?
¿Cree que, haga lo que haga, su vida es cada vez más insoportable?
¿Cree en lo más profundo de su ser que nadie le va a aceptar tal como es?
¿Cree que no posee dignidad y que está lleno de carencias personales?
¿Cree que su vida sexual y romántica perjudica a su vida espiritual?
¿Cree que su vida es un caos a causa de su conducta sexual y romántica o de sus excesivas dependencias emocionales?
¿Se le ha ocurrido pensar alguna vez en la de cosas positivas que podría hacer en la vida si no se dejara arrastrar por los impulsos sexuales y románticos?

jueves, 15 de septiembre de 2011

ADICTOS AL SEXO Y AL AMOR (MAL ENTENDIDO)



Adictos al sexo y al Amor mal entendido es una fraternidad cuyo fundamento son los doce pasos y las doce tradiciones.  Está basada en el modelo patrocinado por Alcohólicos Anónimos.
El único requisito para ser miembro es el deseo de liberarse de la esclavitud que la adicción al sexo y al amor mal entendido crea. Adictos al sexo y al amor se sostiene a través de las aportaciones voluntarias de los miembros y es gratuita para aquellos que lo necesitan.

Utilizamos cuatro recursos básicos para combatir las consecuencias perniciosas que la adicción al sexo y al amor mal entendido produce: El deseo de interrumpir nuestro comportamiento en lo que respecta al sexo y al amor, día a día,  basándonos en la lista personal de actividades adictivas que hemos redactado.
1.      La posibilidad de pedir ayuda a los miembros de la asociación.
2.      Practicamos los doce pasos del programa de recuperación para alcanzar la sobriedad sexual y emocional.
3.      Establecemos una relación con un poder superior a nosotros mismos, el cual puede guiarnos y sostenernos durante  el proceso de recuperación. 
4.      Como fraternidad, Adictos al sexo no opina sobre temas ajenos y evita las controversias.

Adictos al Sexo y al Amor Anónimos no está vinculada a ninguna otra asociación, movimiento o causa, religiosa o secular. Nos une, sin embargo, un objetivo común: recuperarnos de la adicción al sexo y al amor mal entendido: Encontramos un común denominador en el carácter obsesivo y compulsivo de nuestras conductas, lo que convierte las diferencias de sexo o de orientación sexual en algo secundario. Necesitamos proteger con especial cuidado el anonimato de nuestros miembros. Además, tratamos de evitar atraer la curiosidad indebida de los medios de comunicación hacia Adictos al sexo en su conjunto.

EL AUTO ENGAÑO – EL PEOR ENEMIGO DE UN ADICTO



Negar la existencia de un problema es una forma normal de resistencia entre los adictos al sexo y al amor, por eso encuentran difícil de aceptar su condición de adictos. O se auto engañan diciendo que solos pueden dejar la adicción, aunque es solo por un tiempo, luego vuelven con mayor fuerza.

Existen varias formas de autoengaño:
-          "Mi caso no es tan grave como el de otros adictos que conozco
-          "No soy adicto porque pertenezco a una buena familia que tiene valores";
-          "Una vez más no hace daño";
-          “Voy a verlo/a otra vez pero sin mantener relaciones sexuales";
-           El disfrutar del sexo a mi manera es un derecho que me lo tengo bien ganado.
-          "De ahora en adelante seremos sólo amigos";
-          "No me va a dejar tranquilo/a por lo tanto no puedo hacer nada".
-          “No soy adicto al sexo, porque mis amigos son bien promiscuos y no pasa nada”.
-          Los que asisten a estos programas son mojigatos o hipócritas. Yo no soy como ellos.



¿QUE ES ADICTOS AL SEXO Y AL AMOR MAL ENTENDIDO?





Adictos al sexo es una fraternidad que se basa en el programa de los doce pasos de Alcohólicos anónimos.

Es una sociedad de ayuda mutua, abierta a personas de cualquier edad  u orientación sexual.
Entre sus miembros se encuentran tanto los que experimentan una necesidad compulsiva de sexo,  como aquellos con un apego desesperado a una sola persona.

Todos los miembros tenemos en común un patrón obsesivo/compulsivo, sea sexual o emocional  (o ambas cosas a la vez), a través del cual las actividades y las relaciones se vuelven cada vez más destructivas  y afectan a todos los aspectos de nuestra vida - la carrera, la familia y el concepto de amor propio.

Aunque fueron alcohólicos recuperados los que fundaron Adictos al sexo
y aunque su programa se inspira  además en el de A.A.,  a nuestras reuniones puede asistir cualquier persona que crea que tiene ese problema, independientemente  de que haya sufrido previamente de alcoholismo o drogadicción o no.
Adictos al sexo se fundó en Boston en 1976. Los miembros fundadores eran personas que habían llegado a la conclusión de que el sexo, el coqueteo, el amor romántico y la dependencia emocional estaban afectando a sus vidas de la misma  forma en la que el alcohol y las drogas lo habían hecho.

Su experiencia les mostraba que ni la promiscuidad sexual  ni el cultivo habitual de relaciones  destructivas se podían vencer empleando solamente la fuerza de voluntad.


Muchas historias típicas tienen como protagonistas a  personas que visitaban asiduamente ciertos lugares, pese a repetidos contagios de enfermedades venéreas, infecciones de transmsión sexual y el miedo a ser  descubiertos por sus familias.

A otros les resultaba imposible dejar las relaciones destructivas y si lo hacían se encontraban  al poco tiempo en otras igual de perjudiciales.

Otros, finalmente, se dedicaban a actividades sexuales en solitario. A pesar de la relativa "juventud" de esta asociación,  muchas personas han encontrado al fin la esperanza y el restablecimiento al compartir sus experiencias con los otros miembros.

Algunos de estos auto-diagnosticados Adictos al sexo y al amor mal entendido comprueban, por primera vez en su vida, que son capaces de mantener relaciones de compañerismo y satisfactorias. Y lo que es más importante, solos o con pareja, estos miembros en vías de recuperación poseen una nueva visión de la libertad y dignidad personal.  Algunos afirman que sin el apoyo de  nuestra fraternidad, el dilema de tener que elegir entre la soledad aguda  y el aislamiento, por un lado, y las relaciones y  actividades adictivas por el otro, les hubiera llevado al suicidio.


¿QUE ES LA ADICCION AL SEXO Y AL AMOR?

¿QUE ES LA ADICCION AL SEXO Y AL AMOR?



La adicción al sexo y al amor mal entendido es una enfermedad progresiva que no desaparece, pero que como muchas otras se puede "detener". Puede manifestarse de diferentes formas —incluyendo (pero sin limitarse a ella)  una necesidad compulsiva de sexo, una dependencia extrema de una o varias personas y/o una preocupación crónica por el romance,  el coqueteo o la fantasía.
Existe un patrón obsesivo/compulsivo sexual o emocional (o ambos a la vez), en el que las relaciones
o actividades sexuales amenazan cada vez más la carrera, la familia y al respeto a sí mismo.
Si a la adicción al sexo y al amor mal entendido no  se le da tratamiento, las consecuencias que produce empeoran.
Sin embargo, si seguimos un  programa sencillo que ha demostrado su eficacia en muchos hombres y mujeres con la misma enfermedad,  podremos recuperarnos.

En Adictos al sexo., aprendemos a aceptar la realidad de tener esta adicción y nos rendimos a cualquier concepto de  que la podemos controlar exitosamente en base a fuerza de voluntad y sin ayuda.  Admitiendo nuestra impotencia  ante esta enfermedad,  suspendemos nuestro comportamiento adictivo y recurrimos a la guía de un Poder más  grande que nosotros mismos,  hacemos la reparación de los daños que les causamos a los demás,  y reconstruimos nuestras vidas físicamente, mentalmente,  espiritualmente y emocionalmente.

domingo, 10 de julio de 2011

CUANDO LA LUJURIA MATA

Cuando la Lujuria me controla a mì,  Es un tirano que quiere controlar el sexo en su propio provecho, a su manera y en el momento que le apetece.

 

No saber decir que no.
Encontrarse constantemente en situaciones peligrosas.
Volver la cabeza sedienta de sexo a cada paso.

Sentirse atraído exclusivamente por la belleza o la parte exterior.
Vivir tan solo de fantasías eróticas
El uso de objetos eróticos reemplazando al ser humano.
La adicción al sexo como si de una droga se tratara.
Perder la identidad por fundirse con otra persona que posiblemente ni siquiera la conozca o la vuelva  a ver..
La obsesión con lo romántico- la búsqueda del "efecto mágico". Vivir de relaciones románticas fantasiosas.
El deseo de excitar a la otra persona, sea quien fuere...
La lujuria destruye la capacidad de amar.
La lujuria mata al amor.
La lujuria elimina la capacidad de recibir amor.
La lujuria  me mata a mí.
Con la lujuria incluso puedo matar a otros.
La lujuria es la cosa más importante de mi vida, es más importante que yo.
Al ser esclavo de la lujuria, me es imposible ser yo mismo.
La lujuria me esclaviza, mata la libertad.
La lujuria siempre quiere más, la lujuria produce más lujuria.
La lujuria es celosa, quiere poseerme.
La lujuria hace que me obsesione conmigo mismo, hace que me encierre dentro de mí.
La lujuria hace que el sexo sea imposible sin ella
La lujuria genera sentimientos de culpa y la culpa hay que expiarla.
La lujuria hace que parte de mí desee la muerte,
porque no puedo soportar lo que me hago a mí mismo y carezco de fuerzas para evitarlo.
La lujuria me destruye a mí y a los que me rodean.La lujuria mata al espíritu; mi espíritu soy yo, ¡la lujuria me mata!


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PREGUNTAS FRECUENTES QUE SE HACEN ALREDEDOR DE LAS ADICCIONES SEXUALES.

 
1. ¿Qué es adicción sexual?
 
        Adicción sexual es una forma en que algunas personas medican sus sentimientos o lidian con sus  preocupaciones, al grado tal que su comportamiento sexual se convierte en el mecanismo para trabajar las ansiedades de sus vidas. El individuo puede llegar a un punto en donde se le hace difícil el detener, por si mismo su comportamiento sexual ( o práctica adictiva ) por períodos  prolongados. Es una persona que le dedica mucho tiempo a la búsqueda y al complacer sus comportamientos o fantasías sexuales.
 
2. ¿Por qué las personas se convierten en adictos sexuales?
 
        Puede llegar a ser diferente en distintas personas, pero generalmente hablando existen razones  sicológicas, biológicas y espirituales.

El
adicto biológico es alguien que ha condicionado su cuerpo a recibir químicos o substancias cerebrales a través de unos procesos de reforzar unas fantasías sexuales, con eyaculación que provee el que estas  substanciarse liberen hacia el cerebro.

Sicológicamente, el que tiene la necesidad de medicarse o escaparse de situaciones físicas, emocionales o de abuso sexual, en donde dicha persona encuentra la medicina sexual, antes de el alcohol o algún otro tipo de drogas.

Y espiritualmente, una persona que trata de llenar el vacio de Dios que hay en su corazón, con su adicción sexual. Su adicción es su espiritualidad, lo consuela, lo celebra y siempre está para él o ella presente y disponible. Pueden haber adictos sexuales que representen uno o más de las razones arriba mencionadas. Por esa razón un especialista en esta área se recomienda para aquellos que se han llegado a envolver en este tipo de situación.

 
3. ¿Existe alguna diferencia entre una persona que tenga un empuje sexual fuerte
     y una que tenga una adicción sexual?
 
Una persona con un empuje sexual fuerte, se satisface con el sexo. Pero cuando su pareja le dice  que no por alguna razón válida no va corriendo a satisfacerse sexualmente de alguna manera inapropiada, o tampoco interpreta esto como un rechazo a su persona. El adicto sexual es todo lo contrario.
 
4. ¿Puede convertirse una persona en un adicto a la masturbación?
 
        Si, y tal vez es la adicción sexual que más tratan los consejeros que trabajan en esta área. Es usualmente la masturbación el primer acto sexual que posteriomente se convierte en un hábito descontrolado. Es ahí donde usualmente todo adicto sexual comienza su comportamiento, y se mantiene  activo, aparte de otros comportamientos adquiridos en el camino.
 
5. ¿Qué rol juega la pornografía en la adicción sexual?
 
 La pornografía, para muchos adictos sexuales, combinada con la masturbación, se constituye en una de las piedras angulares de su disfunción. A muchos adictos se les hace extremadamente difícil el alcanzar la sobriedad de este tipo de combinación. La pornografía con fantasías crea un mundo irreal en donde el adicto visita, primero en la etapa de la adolescencia y luego en otros niveles del desarrollo y crea una relación de objetualización que lo condiciona a depender de fantasías y objetos para alcanzar llenar sus necesidades emocionales y sexuales. Esto cientos de veces antes de tener sexo con una persona real.
 
6. ¿Puede una persona ser un adicto sexual y a la misma vez no tener
      relaciones sexuales con su esposa o pareja?
 
        Si. Algunos sicólogos le llaman a eso anorexia sexual. En esta etapa de la adicción sexual, el adicto prefiere estar inmerso en su propio mundo de fantasías sexuales, que tener relaciones sexuales con su pareja. El adicto/anoréxico evita el sexo relacional y por lo tanto el sexo con su pareja se convierte en algo infrecuente, que cuando se da es por solicitud de la parte no adicta.
 
7. ¿Cómo es la vida con un adicto sexual, desde el punto de vista de una esposa o pareja?
 
        Las parejas o esposas de un adicto sexual reportan sentimientos similares. El sentimiento este de soledad es una experiencia común en las parejas de adictos sexuales, este sentimiento de que la persona no puede abrirse para mostrar quien realmente es.

También es común ver el coraje y la ira que levanta el no tener unas necesidades satisfechas. Aunque el adicto sexual siga en su compulsión, es posible que su pareja pueda recibir ayuda que la pueda aliviar y apoyar. Se tiene que buscar ayuda, porque los sentimientos de ira, pérdida, soledad y otros que se experimentan al vivir con un adicto sexual, pueden a largo plazo tener unos efectos y consecuencias adversas para la pareja no adicta. Se le debe hacer saber a la persona que en la inmensa mayoría de los casos la adición de la pareja no tiene nada que ver con el desempeño se su esposa o pareja, sino que es algo que posiblemente comenzó mucho antes de ella haberlo conocido. La adicción de esta persona le iba a causar un daño a cualquiera otra persona que se hubiera convertido en su pareja.

 
9. ¿Existe recuperación para un adicto sexual?
 
        Si, existe recuperación y liberación para un adicto sexual. Es algo que toma tiempo y mucho esfuerzo, especialmente durante el primer año, pero con ayuda el adicto sexual puede experimentar restauración en su vida espiritual, emocional, relacional y financiera.
 


 
12. ¿Pueden mujeres padrecer de adicciones sexuales?
 
        Si. El número de mujeres que están recibiendo tratamiento cada vez va en aumento. Esto gracias a la información que se provee sobre el tema que llega a romper unas barreras que les hace posible a estas personas el acercarse en busca de ayuda. Si a un varón se le hacia reconocidamente difícil el aceptar un problema y buscar ayuda, por lo que podría considerarse ser un paria socia, podrán ustedes imaginarse la presión que sentirán las mujeres.
 
        Para aquellas personas interesadas en materiales, tales como libros, videos, conferencias, seminarios etc., sobre el  tema de adicción sexual pueden contactar a ministerios tales como:

"Heart to Heart Counseling Centers":
 
www.sexaddict.com


"Mastering Life Ministries":


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viernes, 1 de abril de 2011

EN CUANTO A ADICCIONES AL AMOR, EN EL ASPECTO DE "MAL ENTENDIDO"

LA ADICCIÓN AL ROMANCE es la propensión enfermiza a seducir o mantener romances ocasionales con distintas personas. Puede ser vivido sólo de forma fantasiosa ( en la imaginación, forjándose sus propias novelas amorosas), o en realidad, seduciendo efectivamente a algunas personas, para luego dejarlas y embarcarse en nuevas aventuras.


LA ADICCIÓN AL AMOR es igual que otra compulsión, excepto que tiene que ver con las relaciones. Debido a la ‘parte amorosa de la adicción, la gente a menudo no entiende la gravedad del peligro de la situación. La adicción al amor no es materia risible para la persona adicta o para su compañero/a.

Una persona que esté excesivamente apegada a otra, muy probablemente trajo esos hábitos de relaciones pasadas. Las condiciones en esas relaciones pasadas dejaron a la persona sintiéndose inadecuada o abusada mentalmente y/o físicamente. Las relaciones románticas no son el único tipo que causa que se desarrollen esos hábitos; pueden también provenir de cualquiera de las condiciones siguientes: Falta de cuidados o atención durante la niñez, aislamiento o separación de la familia, dolor oculto, abandono temprano, necesidades tempranas no reconocidas, miedo al rechazo, dolor, y falta de amor o esperanza.

Un adicto al amor tiene un miedo al cambio. Ellos se apegan a otra persona a fin de obtener la identidad de esa persona para sí mismos.

Al tener una muy baja autoestima y falta de identidad propia, la persona escoge un compañero o amigo en quien les gustaría llegar a convertirse.

Los crímenes pasionales, asesinatos, suicidios, y acosos, florecen de esas relaciones.
Los homosexuales tambien tiene este problema, ya que es más fácil tomar la identidad de alguien del mismo sexo.
Un adicto al amor también tiene la necesidad de controlar la relación. Utilizarán el sexo para hacer su voluntad o a cambio de amor.  Él o ella confunden el sexo con el amor. Cuando una persona trata de romper con un adicto al amor, la situación se vuelve muy intensa y puede resultar en el acoso. El rompimiento le añade una carga al sistema emocional ya sobrecargado del adicto.
El adicto al amor no tiene miedo a ser tan descabellado en sus acciones como sea posible.

Adicción al Amor - Las Características

Las siguientes son algunas de las características obvias de esta adicción.
mplaza inmediatamente a las relaciones que terminan
Los adictos tienden a suprimir el desarrollo propio porque sólo sienten la necesidad de obtener lo que su compañero ha obtenido. Esperanzas irreales y sueños tienden a desbaratar sus relaciones rápidamente, y debido a este patrón de desilusión, el miedo y la dependencia son emociones persistentes. Tan pronto como sea posible, después de un rompimiento, el adicto encontrará a otro compañero para evitar la auto-dependencia; o pueden obsesionarse con los restos de una relación rota hasta el punto de acosar a la persona que se fue. En lugar de honestidad e integridad propia, el adicto es destructivo en una relación amorosa.

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Entiéndase por adicción a  "vínculos trágicos" o "relaciones funestas", me refiero a la enfermiza inclinación a unirse y convivir con personas que resultan dañosas o destructivas, y el ir pasando de una "pareja" a otra, escapando siempre de la soledad y del abandono.

Los desbalances psicológicos y los problemas de la niñez que son aumentados hasta un punto de auto-destrucción necesitan de la ayuda profesional. Es necesario liberar al adicto para que ame en una relación saludable.